Una persona
se colea en la fila del cajero o para pagar la luz porque… Opción A) Tiene una
emergencia. Opción B) Es una mujer embarazada, alguien con discapacidad o de la
tercera edad. Opción C) Por “viveza criolla”, es decir, por abusadora. La
última opción trae consigo gritos, groserías y agresión (en el peor de los
casos). La sociedad venezolana se ha
vuelto muy violenta. Hace falta recuperar el valor de la palabra, del respeto y
la solidaridad. Por otro lado, el sentido común, la consideración al otro y el
apego a las normas. Precisamente nuestro artículo de esta semana busca eso. Hoy
traemos: EL DIÁLOGO, llave maestra para el ENTENDIMIENTO.
4 pasos sencillos
Es verdad,
no está bien colearse, pero antes de acudir al fácil enojo y agresión, es
recomendable dialogar. Así lo recomiendan hoy en día, cualquier sicólogo o
sociólogo que se consulte. Molestarse, gritar o insultar, no soluciona nada. Es
obvio que el mejor enfoque es no ver a la persona como que se coleo, sino más
bien como desubicada. Desde este enfoque, se le indica que el inicio de la cola
es por otro lado, con amabilidad. Mantenga siempre la sonrisa.
Vamos a
precisar, en pro de darle pedagogía a estas posturas, 4 PASOS SENCILLOS:
“Calmar a las personas que le van a decir hasta del mal que se van a morir.
Hablar con la persona y preguntarle si acaso tiene una emergencia, porque
muchas veces eso es lo que ocurre. Si es un adulto mayor minusválido o mujer
embarazada, no hay discusión, hay que ceder el paso. Finalmente, si es un
“vivo”, hacerlo reflexionar diciéndoles cosas como: ¿te gustaría que te
hicieran lo mismo? ¿Tú tiempo vale más que el de nosotros, quienes estamos haciendo
cola?
Interviniendo en el
conflicto
Si el otro
es agresivo, hay que insistir en la cordialidad y la sonrisa amable. Hay que
mantener la calma. Si es necesario, hacer una aproximación física como colocar una
mano en el hombro o espalda, indicando con la otra mano el lugar de destino,
sin forcejear. Muchas veces, la cordialidad enerva más a los violentos. Para
estos casos, hay que acudir al resto de los afectados o a las autoridades
competentes. El último recurso es llamar a una autoridad para que ponga orden,
si la cosa se pone fea. De lo contrario, es el dialogo y la persuasión, lo que
llevará al coleado a respetar el tiempo de los demás.
La actitud
de muchos cuando hay un conflicto entre otras dos personas es evadirlo. Piensan
quizás: mejor cobarde vivo, que héroe muerto. Para los que tienen vocación de
mediadores o necesariamente deben intervenir, con imparcialidad. Escuchar con
atención para indagar en qué es lo que produce el problema. Nunca se debe ser
irrespetuoso, y se debe evitar dar la razón a sólo una de las partes. Cada uno
debe sentir que ganó algo en el conflicto. Enfocarse en algo distinto de la
solución, denigrar del otro o enfocarse en el problema, no soluciona nada, al
igual que molestarse y subir el tono de voz.
Todo comienza con
los infantes
La
formación más sólida y duradera en el tiempo es la que se recibe en el hogar.
Por ello, hay que resaltar en los niños aquellos valores que los van a hacer
mejores ciudadanos. ¿Qué hacer cuando a un niño lo golpean en el colegio? ¿Debe
devolver el golpe? En esta delicada situación, se debe intuir que lo mejor es
que el niño aprenda a poner al otro en su lugar sin acudir a la violencia. Más
que devolver los golpes, saber esquivar un golpe o defenderse, puede dejar al
atacante en posición de no desear atacar de nuevo. De la misma manera acciones
contundentes pueden evitar el aumento de la violencia aunque impliquen una
agresión más sutil, como sujetar en ambos brazos al agresor, y hablarle con
autoridad cuando se realiza esto.
En
los infantes, EL DIALOGO es una herramienta vital. En el uso de la
palabra es siempre importante afincarse en lo vulgar de la violencia. El niño
debe entender que el que acude a esta no es una persona inteligente, sino
acomplejada, con miedos, que seguramente se originan de conflictos en sus hogar
y que más que miedo, lo que da es lastima.
A los
niños se les debe enseñar que con la violencia sólo empeoran los problemas.
Siempre hay que decirles: ¿A ti te gustaría que te pegaran, que te robaran el
sacapuntas, que te insultaran? La palabra mágica es: Vamos a conversar, para
que me digas lo que pasó y buscar la solución. Si la situación es persistente
hay que procurar una mejor comunicación con el niño, de manera de intervenir en
la institución, con los padres del agresor o las autoridades competentes. Así
lo recomienda el sicólogo, al tiempo que subraya. En la sociedad, uno establece
un contrato por medio del cual la autoridad de impartir justicia la tiene un
tercero envestido de poder. Por lo tanto, tomarse la justicia por la propia
mano, lo hace a uno tan delincuente como el agresor.
Una
mejor sociedad, necesita desde su conformación, una mejor actitud de sus
ciudadanos; es decir, si tenemos individuos proclives al entendimiento, y nada
mejor para esto que el diálogo en los conflictos, podremos soñar en tener una
sociedad venezolana más justa, más humana y con mayor nobleza en el accionar
diario de sus responsabilidades y quehaceres de cada habitante de un
determinado país. Así lo veo.
Iván López Caudeiron
·
Licenciado en
Administración con especialización en Gerencia Política. Más de 16 años de
experiencia en la Administración Pública.
·
Ex concejal de San
Diego (2005 – 2013).
·
Locutor y Voz Ancla
en el programa #AlianzaVecinal, todos los lunes a las 11 Am por La Voz de
Carabobo 1040AM.
·
Presidente de
Alianza Vecinal San Diego.
·
Twitter /
Instagram: @IvanLopezSD

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