Se dice que en toda elección, más con una de
gran significación como una contienda presidencial, la clave de una victoria
está en las ALIANZAS. Si se logra el apoyo de factores aliados o
divergentes pero que por circunstancias u oportunidad, deciden apoyar una
determinada candidatura, es un real paso para lograr el objetivo de una
victoria electoral. Colombia, con miras a su elección Presidencial (1era
vuelta) el próximo 27 de Mayo, se debate en un interesante trayecto de alianzas
y apoyos de sus candidatos presidenciales. Particularmente, este ejercicio
expresivo de hoy, detallamos esa realidad a nuestra manera de ver las cosas, en
un artículo que expresa perfectamente lo movido del escenario electoral en el
vecino país. COLOMBIA: ENTRE CONVERSAS, ALIANZAS Y PERFILES.
Una educativa CONVERSA
Hace ya tres semanas, en un colegio del centro de Bogotá, se encontraron
Antanas Mockus y Sergio Fajardo. Ambos se sentaron en dos pupitres dentro de un
aula de clase para hablar de educación. El senador electo con la segunda
votación más alta del país le hizo varias preguntas al candidato presidencial,
quien dio detalles de su programa en esta materia. El mensaje de Fajardo se
centró en: “con educación todo se puede”; y lo escribe en el tablero del salón
recordando su época de académico dictando clases del programa de matemáticas de
la Universidad de los Andes y la Universidad Nacional. A medida que avanzó la entrevista,
Fajardo responde a los diferentes cuestionamientos y explica cómo la educación
va a ser el eje de su gobierno. Es claro el apoyo de Mockus hacia Fajardo y lo
precisa mejor en esta frase que dejo correr en esa conversa: “Señor Presidente,
y le digo así pues confío en ti, sé que eres tú Fajardo, el hombre para dirigir
a nuestro país; Tú como muchos que entienden la importancia de los maestros y
su función formadora, sabemos que nada mejor que recibir la oportunidad de comprender
bien a mis compatriotas, salvar muchas vidas y comprender, no hay nada más
delicioso que comprender, y eso se logra con EDUCACIÓN”.
Alianzas y apoyos
German
Vargas ha tenido unas buenas semanas últimamente. Dos importantes partidos, en
teoría, se adhirieron a él: el de La U y el Conservador. Lo mismo le pasó a
Sergio Fajardo con la decisión formal del Polo de rodear exclusivamente su
candidatura, así como a Humberto de la Calle con el Partido Liberal. Sin
embargo, en todos esos casos hay una diferencia entre el anuncio y la realidad.
Hoy todos los
partidos están polarizados como el resto del país en torno a cuál candidato
apoyar. De ahí que, exceptuando a Cambio Radical y al Centro Democrático,
ninguno logra la unanimidad alrededor de un candidato único. En la mayoría de
los otros casos, por lo tanto, a pesar de los anuncios de unidad, habrá
disidencias. Como en la actualidad una norma prohíbe la doble militancia, las
disidencias tienen que operar por debajo de la mesa. En otras palabras, si
alguien ha sido elegido por un partido, no puede cambiar de caballo en la mitad
de la carrera y apostarle a otro. Sin embargo, en forma “semiclandestina”, los
congresistas sí pueden hacer muchas cosas. La primera es firmar la adhesión a
un candidato y ordenar a sus seguidores a votar por otro. El verbo que en el
mundo político se utiliza para definir esto es “pordebajear”. El ejemplo más
recordado de esto tuvo lugar en 2010 en la campaña de Noemí Sanín. Ella había
derrotado a Andrés Felipe Arias en una consulta por la candidatura del Partido
Conservador, en ese momento uno de los más fuertes del país. No obstante,
prácticamente todos los jefes de esa colectividad apoyaban a Juan Manuel
Santos, quien los había seducido “al detal”. Como resultado, Noemí acabó apenas
con el 6 por ciento de la votación en primera vuelta y Santos, con el 46.
En esta elección
deben pasar cosas parecidas. Aunque las disidencias no son tan masivas
como en el caso de Noemí. Al analizar cada partido aparecen fracturas, pero no
estampidas. Sin embargo, estos movimientos “por debajo de la mesa”
traerá resultados un poco sorpresivos en algunas regiones del país hermano.
Por el lado del
Partido Conservador pasa algo parecido. En una votación que se realizó en una
Junta Parlamentaria, los congresistas conservadores, en su mayoría votaron (31
de 54 presentes) por apoyar a Vargas. Eso inicialmente fue presentado como el
apoyo del partido en bloque. Esa interpretación duró poco, pues Hernán Andrade,
director del partido, y el Ex Senador Carlos Holguín, cercano a Marta Lucía
Ramírez, insistieron en que una adhesión formal solo podría concretarse en una
convención y no de una junta de parlamentarios. Por eso, la decisión
parlamentaria es hasta ahora simplemente un “hecho político”. En la práctica,
lo anterior implica que lo más probable es que el Directorio declare en
libertad a sus congresistas para apoyar a quien quieran. Así ocurrió en 2014,
cuando, ante la falta de consenso, se abrió la puerta para que algunos
respaldaran a Santos.
Las cosas no son muy
diferentes por el lado de la izquierda. En lo que corresponde al Polo
Democrático, una votación mayoritaria del Comité Ejecutivo del partido obligó a
sus dirigentes a rodear la candidatura de Fajardo. Sin embargo, hay una
realidad política de recién data, donde una encuesta para Caracol Televisión y
SEMANA, donde aparecen seis de cada diez de las personas que dicen ser del Polo,
respaldando la candidatura de Petro. En este resultado, sin duda alguna, tienen
mucho que ver las encuestas de intención de voto a la Presidencia, las cuales
le dan más posibilidades al Ex Alcalde de Bogotá que al de Medellín. Fajardo
también tiene enredado el panorama en la Alianza Verde. Aunque en este partido
hay mayor imagen de unidad por cuenta del liderazgo de Claudia López, su
fórmula vicepresidencial, el apoyo al candidato no es tan sólido como se
piensa. La decisión de Ángela María Robledo, elegida representante por esta
colectividad, de ser la Vice de Petro evidenció que hay un sector más cercano a
la izquierda.
Los Candidatos y sus perfiles
El espectro visual y
comunicativo de los 4 principales contendores, bien vale la pena un
esfuerzo descriptivo de cada uno,
mostrando sus debilidades y fortalezas ante el electorado. Veamos. DUQUE
es una figura joven (42 años), es carismático, genera buena percepción y tiene
una imagen bonachona y fresca; eso acerca mucho al votante que toma la decisión
a última hora. Las campañas no son de verdades sino de percepción, no solo es
ser honrado sino parecer honrado. FAJARDO tiene un estilo propio. Se
ve fresco, descomplicado, pero en materia de discurso se le ve patinando porque
cuando habla no transmite certezas. Por ejemplo, le preguntan sobre la reforma
política y en vez de proponer dice que la mejor reforma política es que la
gente vote bien. Es algo bonito, pero no transmite un proyecto concreto. PETRO
es un personaje rejuvenecido, despeinado, no usa ropa institucional, utiliza
ropa que lo acerca al ciudadano de a pie. Además usa una manilla con la cruz
que significa que respeta los dogmas de fe. Es el candidato con mejor retórica
y dialéctica. Logra traducir los temas complejos como los económicos o de
reforma política en asuntos sencillos para venderlos a la audiencia, se
presenta como el sobreviviente a una época que se debe superar y maneja, en los
debates, unas pausas que le permiten imponer el ritmo de las entrevistas. Su
mensaje gira en torno a la equidad social y a su propuesta humana, él presenta
una Colombia ideal. Por su lado VARGAS LLERAS plantea en su esquema
central de campaña que “Vargas Lleras es mejor”, frase que se presta para
múltiples significaciones de acuerdo a la población a la que se dirige. Se basa
en su gestión como senador, ministro y vicepresidente, busca ahondar en la
experiencia que tiene y su capacidad para gestionar recursos de forma eficiente
y sin investigaciones por corrupción.
Por el lado de los
partidos, vale la pena mencionar que aunque todos los candidatos quieren el
apoyo de los partidos, no todos quieren tomarse la foto con los representantes
de éstos. Como la política tradicional pasa por su peor momento, para estar de
moda hay que parecer INDEPENDIENTE. Sin embargo, los veteranos saben
que en el mundo real quien no tenga maquinarias se expone a derrotas como la de
Mockus o Noemí Sanín. A la Presidencia de la República ya no se llega solo con
maquinaria y todavía no se llega solo con votos de opinión. En
ese HIBRIDO NECESARIO de MAQUINARIA Y VOTOS espontáneos, es donde radica EL
ÉXITO DE UNA CANDIDATURA PRESIDENCIAL. Así lo veo.
Iván López Caudeiron
·
Licenciado en
Administración con especialización en Gerencia Política. Más de 16 años de
experiencia en Administración Pública.
·
Ex concejal de San
Diego (2005 – 2013).
·
Locutor y Voz Ancla
en el programa #AlianzaVecinal, todos los lunes a las 11 Am por La Voz de
Carabobo 1040AM.
·
Presidente de
Alianza Vecinal San Diego.
·
Twitter /
Instagram: @IvanLopezSD

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