Yo
creo que la salvación de este país, pasa por muchas cosas, pero lo más
inmediato, es librar al país de odios estériles y esterilizantes como lo he
dicho antes. Quiero que todos los venezolanos seamos iguales, realmente
iguales, pero no iguales pasando un rasero por debajo, sino iguales en la
repartición no del dinero, sino de las OPORTUNIDADES; que todos tengamos la
oportunidad de prosperar, de alcanzar posiciones en la vida.
Creo
firmemente en el CAPITALISMO, particularmente porque el capitalismo
tiene siglos y siglos sobre la faz de la tierra y sigue vivito y coleando,
mientras que el socialismo, apenas con 100 años, empezó a clavar el pico, y a
dar señales de agotamiento y fracaso. Sin embargo, el capitalismo, mal llevado,
produce pobreza, resentimiento y exclusión. Entonces, llegue a la conclusión
que lo
que hay es que “socializar el capitalismo”. ¿Cómo?, poniendo el capital
al alcance de todo el mundo, pero no solo el capital, sino la forma de usarlo,
una persona con pocos recursos, puede tener ideas muy buenas, pero al entrar a
luchar contra papá estado, queda en desventaja, los trámites burocráticos son
tantos y tan costosos, que por muy buena que sea la idea, dan al traste con
cualquiera, aparte, esa excesiva burocratización, da pie a la corrupción.
Fíjense que algo tan simple como la misión identidad, acabó con los meses de
espera y largas colas para sacarse una cédula. Si los trámites, todos, se
agilizaran, y se hicieran simples y rápidos, gran parte de la corrupción
terminaría.
Por otro lado, es criminal ayudar a los pobres dándoles comida, atención médica
y escuelas públicas de mala calidad, es condenarlos a seguir siendo pobres, y
esa no es la idea que yo tengo de ayudar a los pobres. La idea debe de ser,
ayudarlos a dejar de ser pobres, no un “Barrio Adentro”, sino más bien un
“Fuera del Barrio”, que tengan que dejar de vivir en construcciones
precarias y peligrosas, y pasen a vivir en condiciones óptimas o al menos, seguras
y aceptables, y eso no se logra poniéndole luz, agua y servicio médico a un
rancho, eso se consigue acabando con el rancho.
Otra tarea es descongestionar el país, pero para eso no basta construir casas
en todas las ciudades, no basta con quejarse con “es que todo el mundo quiere
vivir en el centro del país”, ¡Por Dios!, ¡claro que todos queremos vivir en las
capitales, donde todo se mueve!, porque en Caracas o Valencia es que hay
dinero, hay fuentes de empleo, y hay generación de riqueza, quizá no mucha,
pero si más que en el resto del país. Entonces, la solución está en crear
fuentes de empleo fuera de Caracas, y la gente se irá sola, porque es mentira
que al pobre le guste ser pobre, el pobre quiere progresar, como cualquiera, lo
que hay es que facilitarle la tarea.
PRODUCCIÓN
es la palabra clave. Es un ejemplo práctico, en una obra trabajan cinco
personas, son cinco personas que tienen acceso a un trabajo, cinco personas que
tiene acceso a una vivienda, y no solo vivienda, sino que necesitan cocina,
vajilla, muebles, etc., eso le da trabajo a las personas que trabajen en
carpintería, fábricas de cocinas, alfarería, y a su vez serán personas que al
tener trabajo, también tendrán acceso a vivienda, y necesitará bienes, y la
producción de esos bienes generarán más empleo. Produciendo, avanza un país. Así
de simple.
En resumen, yo quiero un país de clase media, donde los pobres sean unos pocos,
donde la mayoría sea clase media, bien vestida, bien comida, bien educada y
sobre todas las cosas, productiva y generadora de riqueza.
Lo que sí es obvio, es que esto no se puede lograr sobre odios ni retaliaciones.
Cuando digo que todos seamos iguales, es IGUALES. No puede ser que alguien
sea discriminado por su color de piel, condición social y mucho menos por su
ideología política o religiosa. En este país, tenemos que caber todos, dentro
de las reglas del respeto y la buena convivencia, y aunque es normal que
existan extremistas, deben ser pocos, la mayoría debería gravitar hacia el
centro y la cordura. Sin embargo, los otros también tienen el derecho de existir,
y a expresar sus ideas, repito, siempre dentro del respeto y la buena
convivencia.
En política, en la Venezuela de hoy, decir “salir de Maduro como sea, y después
vemos”, así, sin proyecto, sin argumentos de construcción, no me parece válido,
mucho menos aspirar a otro caudillo al estilo Pinochet. Hay que decirlo sin tapujos:
necesitamos ideas, discurso, liderazgo, emotividad, hay que darles RAZONES Y
MOTIVACIONES a los venezolanos para quedarse y participar, y sobre todo, para VOTAR.
No les digo esto para que sepan como pienso, pues al final de cuentas, a muchos
les importará un pepino, porque soy solo un escribidor de oficio más, dentro de
un mar de 27 millones de venezolanos, pues no cuento a los que se han ido del
país; no, relato esto en forma escrita, porque en este pensar, creo que todos
los venezolanos mayores de edad e inscritos para votar, tenemos que hacerlo, y
votar por una opción política válida y adecuada. Todos, todos en esa
condición de votante y venezolano ante todo, responsable de sí mismo y de su
familia, todos, todos… debemos de votar, a pesar del sinsabor de la política y
el comportamiento de muchos inmersos allí. Votar, VOTAR!!!
Iván López Caudeiron.
Licenciado en Administración con especialización en Gerencia Política y más de
15 años de experiencia en Administración Pública. Ex concejal de San Diego
(2005 – 2013). Presidente de Alianza Vecinal San Diego.
Twitter / Instagram: @IvanLopezSD

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