Hace algunos años atrás, al
abordar el tema de los partidos políticos y su labor, José Ignacio Cabrujas
escribió: "Tienen que dejarse de vainas". Dicha frase acuñó una
significación ligera para lo que en el fondo buscaba el reconocido autor. El
sistema de partidos políticos para finales de los 80 colapsaba; ese era el
parecer de Cabrujas. Tristemente, la dirigencia política del país de ese
entonces no lo entendió, de allí el debacle definitivo en los años posteriores.
Llegaron nuevos tiempos y una nueva era política vivimos. Algunos nos
"dejamos de vainas", otros se han "amoldado" a las
circunstancias, pero la gran mayoría en Venezuela siguen en lo mismo… A todas
estas, a los partidos, y sobre todo a los políticos, les ha llegado LA HORA DE LAS
DEFINICIONES.
A muchos se les olvida, pero Chávez desde la
cárcel en el año 93 pidió no votar. Repitió la solicitud en las siguientes
elecciones que fueron regionales. Luego, se dejo de "vainas", y
definiéndose se dispuso a recorrer el país de polo a polo. Hugo Rafael, comprendió
que desmovilizando a sus seguidores no lograba nada. Asimiló inteligentemente
que una salida distinta a la electoral era imposible… y a falta de balas, los
votos eran necesarios. Acompañaron a Chávez en la tarea política y electoral,
denunciadores tradicionales de fraudes como Pablo Medina y José Vicente. Mucho
dijeron en ese entonces que por nada del mundo el Consejo Supremo Electoral le
daría un triunfo certificado a un golpista. Pero la victoria fue contundente, y
Caldera entregó el poder. Traigo esto a colación, pues hay que estar muy claros
en algo, cuando
se gana contundentemente no hay maquinita que valga. Los fraudes se han
denunciado desde los años 40, pero nunca, léase bien, nunca lo ha sufrido un
partido fuerte, que defienda sus votos y cuyos líderes políticos a la hora de
la "chiquita" no les tiemble el pulso para enfrentar un atropello o
abuso electoral. La historia es vieja, y bien valía UN RECORDATORIO.
Argumentos
y Partidos
Siempre he creído que los pareceres son como los traseros, todo el mundo tiene
uno. El actual escenario electoral de nuestro país, no desvirtúa el debate de
argumentos; futuros votantes y abstencionistas debaten sus opiniones. Los
argumentos de los que promueven la abstención suenan convincentes. Sin dudas,
luego de la alta abstención del pasado 10 de Diciembre, ellos dicen: "ven
como los abstencionistas superamos a los votantes" "Votar era
hacernos cómplices del juego autoritarista de Maduro". Ocurrirá igual que
en los días del paro: el radicalismo cosechará aplausos que más temprano que
tarde se extinguirán en el olvido de un colectivo inmediatista. En cambio, las
razones para votar parecen egoístas y politiqueras. Los argumentos abundan,
pero lo central radica en que los partidos de hoy no son los adecuados para
estimular el voto mayoritario de los ciudadanos; más aun, en verdad solo con
unos reales partidos que se abran a la sociedad, es que se pudieran ganar con comodidad
elecciones al Oficialismo. La verdad que se diga: CASI TODOS LOS PARTIDOS funcionan
como empresas familiares, con decisiones patriarcales y cogolléricas. Y es allí
el meollo del asunto, inevitablemente TENEMOS QUE REFUNDAR Y
REESTRUCTURAR LOS VIEJOS, U ORGANIZAR NUEVOS PARTIDOS, y para ellos hay
elementos vitales a implementarse: Federalismo real, democratización interna,
solidez en sus liderazgos y una propuesta política que represente una necesaria
alternativa, son puntos insoslayables para cualquier organización política que
quiera estructurarse con creces en el país.
Como
se ve, el asunto no es fácil, pues reivindicar la política en Venezuela, pasa
por revaluar el papel de los políticos y su accionar. En democracia se
necesitan los partidos y los políticos, es la cruda realidad; pues entonces que
sean partidos y políticos de PRIMERA, con altos perfiles, con sensibilidad
comunitaria, verdaderos líderes.
Pautas a Seguir
Con una alta o baja abstención, en igual
forma el gobierno nacional traerá observadores internacionales que certificarán
las próximas elecciones presidenciales, y por supuesto, abundarán
candidatos con poco chance, incluso
“estimulados” por el propio Gobierno que acompañarán la carrera electoral
durante toda la campaña hasta el día de la votación. Por eso, votar siempre
será mejor que quedarse en casa viendo televisión y esperar que vengan los
marines o una cada vez más lejana aplicación de la Carta Democrática. Hay que
entender que en un espacio donde participar y la convicción de construir una
justa, plena y moderna democracia, son las pautas a seguir. Nada luce más
sólido y básico a la vez, para quienes adversamos a Maduro y su Gobierno, que
ir a votar en las próximas elecciones Presidenciales que se avecinan para este
año 2018.
No todo está acabado para la oposición en
Venezuela, lo que hay es que combatir políticamente de manera acertada al
oficialismo. La tarea es clara, se trata de crear una opción, una alternativa
necesaria con una PROPOSICIÓN… hay que “definirse”. Así lo veo.
Iván López
Caudeiron. Licenciado en Administración con especialización en Gerencia
Política y más de 15 años de experiencia en Administración Pública. Ex concejal
de San Diego (2005 – 2013). Presidente de Alianza Vecinal San Diego.
Twitter / Instagram: @IvanLopezSD

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