viernes, 27 de abril de 2018

Colombia: entre Conversas, ALIANZAS y Perfiles / #AlianzaVecinal



  Se dice que en toda elección, más con una de gran significación como una contienda presidencial, la clave de una victoria está en las ALIANZAS. Si se logra el apoyo de factores aliados o divergentes pero que por circunstancias u oportunidad, deciden apoyar una determinada candidatura, es un real paso para lograr el objetivo de una victoria electoral. Colombia, con miras a su elección Presidencial (1era vuelta) el próximo 27 de Mayo, se debate en un interesante trayecto de alianzas y apoyos de sus candidatos presidenciales. Particularmente, este ejercicio expresivo de hoy, detallamos esa realidad a nuestra manera de ver las cosas, en un artículo que expresa perfectamente lo movido del escenario electoral en el vecino país. COLOMBIA: ENTRE CONVERSAS, ALIANZAS Y PERFILES.

Una educativa CONVERSA
  Hace ya tres semanas, en un colegio del centro de Bogotá, se encontraron Antanas Mockus y Sergio Fajardo. Ambos se sentaron en dos pupitres dentro de un aula de clase para hablar de educación. El senador electo con la segunda votación más alta del país le hizo varias preguntas al candidato presidencial, quien dio detalles de su programa en esta materia. El mensaje de Fajardo se centró en: “con educación todo se puede”; y lo escribe en el tablero del salón recordando su época de académico dictando clases del programa de matemáticas de la Universidad de los Andes y la Universidad Nacional. A medida que avanzó la entrevista, Fajardo responde a los diferentes cuestionamientos y explica cómo la educación va a ser el eje de su gobierno. Es claro el apoyo de Mockus hacia Fajardo y lo precisa mejor en esta frase que dejo correr en esa conversa: “Señor Presidente, y le digo así pues confío en ti, sé que eres tú Fajardo, el hombre para dirigir a nuestro país; Tú como muchos que entienden la importancia de los maestros y su función formadora, sabemos que nada mejor que recibir la oportunidad de comprender bien a mis compatriotas, salvar muchas vidas y comprender, no hay nada más delicioso que comprender, y eso se logra con EDUCACIÓN”.

Alianzas y apoyos

  German Vargas ha tenido unas buenas semanas últimamente. Dos importantes partidos, en teoría, se adhirieron a él: el de La U y el Conservador. Lo mismo le pasó a Sergio Fajardo con la decisión formal del Polo de rodear exclusivamente su candidatura, así como a Humberto de la Calle con el Partido Liberal. Sin embargo, en todos esos casos hay una diferencia entre el anuncio y la realidad.

  Hoy todos los partidos están polarizados como el resto del país en torno a cuál candidato apoyar. De ahí que, exceptuando a Cambio Radical y al Centro Democrático, ninguno logra la unanimidad alrededor de un candidato único. En la mayoría de los otros casos, por lo tanto, a pesar de los anuncios de unidad, habrá disidencias. Como en la actualidad una norma prohíbe la doble militancia, las disidencias tienen que operar por debajo de la mesa. En otras palabras, si alguien ha sido elegido por un partido, no puede cambiar de caballo en la mitad de la carrera y apostarle a otro. Sin embargo, en forma “semiclandestina”, los congresistas sí pueden hacer muchas cosas. La primera es firmar la adhesión a un candidato y ordenar a sus seguidores a votar por otro. El verbo que en el mundo político se utiliza para definir esto es “pordebajear”. El ejemplo más recordado de esto tuvo lugar en 2010 en la campaña de Noemí Sanín. Ella había derrotado a Andrés Felipe Arias en una consulta por la candidatura del Partido Conservador, en ese momento uno de los más fuertes del país. No obstante, prácticamente todos los jefes de esa colectividad apoyaban a Juan Manuel Santos, quien los había seducido “al detal”. Como resultado, Noemí acabó apenas con el 6 por ciento de la votación en primera vuelta y Santos, con el 46.

  En esta elección deben pasar cosas parecidas. Aunque las disidencias no son tan masivas como en el caso de Noemí. Al analizar cada partido aparecen fracturas, pero no estampidas. Sin embargo, estos movimientos “por debajo de la mesa” traerá resultados un poco sorpresivos en algunas regiones del país hermano.

  Por el lado del Partido Conservador pasa algo parecido. En una votación que se realizó en una Junta Parlamentaria, los congresistas conservadores, en su mayoría votaron (31 de 54 presentes) por apoyar a Vargas. Eso inicialmente fue presentado como el apoyo del partido en bloque. Esa interpretación duró poco, pues Hernán Andrade, director del partido, y el Ex Senador Carlos Holguín, cercano a Marta Lucía Ramírez, insistieron en que una adhesión formal solo podría concretarse en una convención y no de una junta de parlamentarios. Por eso, la decisión parlamentaria es hasta ahora simplemente un “hecho político”. En la práctica, lo anterior implica que lo más probable es que el Directorio declare en libertad a sus congresistas para apoyar a quien quieran. Así ocurrió en 2014, cuando, ante la falta de consenso, se abrió la puerta para que algunos respaldaran a Santos.

  Las cosas no son muy diferentes por el lado de la izquierda. En lo que corresponde al Polo Democrático, una votación mayoritaria del Comité Ejecutivo del partido obligó a sus dirigentes a rodear la candidatura de Fajardo. Sin embargo, hay una realidad política de recién data, donde una encuesta para Caracol Televisión y SEMANA, donde aparecen seis de cada diez de las personas que dicen ser del Polo, respaldando la candidatura de Petro. En este resultado, sin duda alguna, tienen mucho que ver las encuestas de intención de voto a la Presidencia, las cuales le dan más posibilidades al Ex Alcalde de Bogotá que al de Medellín. Fajardo también tiene enredado el panorama en la Alianza Verde. Aunque en este partido hay mayor imagen de unidad por cuenta del liderazgo de Claudia López, su fórmula vicepresidencial, el apoyo al candidato no es tan sólido como se piensa. La decisión de Ángela María Robledo, elegida representante por esta colectividad, de ser la Vice de Petro evidenció que hay un sector más cercano a la izquierda.

Los Candidatos y sus perfiles

  El espectro visual y comunicativo de los 4 principales contendores, bien vale la pena un esfuerzo  descriptivo de cada uno, mostrando sus debilidades y fortalezas ante el electorado. Veamos. DUQUE es una figura joven (42 años), es carismático, genera buena percepción y tiene una imagen bonachona y fresca; eso acerca mucho al votante que toma la decisión a última hora. Las campañas no son de verdades sino de percepción, no solo es ser honrado sino parecer honrado. FAJARDO tiene un estilo propio. Se ve fresco, descomplicado, pero en materia de discurso se le ve patinando porque cuando habla no transmite certezas. Por ejemplo, le preguntan sobre la reforma política y en vez de proponer dice que la mejor reforma política es que la gente vote bien. Es algo bonito, pero no transmite un proyecto concreto. PETRO es un personaje rejuvenecido, despeinado, no usa ropa institucional, utiliza ropa que lo acerca al ciudadano de a pie. Además usa una manilla con la cruz que significa que respeta los dogmas de fe. Es el candidato con mejor retórica y dialéctica. Logra traducir los temas complejos como los económicos o de reforma política en asuntos sencillos para venderlos a la audiencia, se presenta como el sobreviviente a una época que se debe superar y maneja, en los debates, unas pausas que le permiten imponer el ritmo de las entrevistas. Su mensaje gira en torno a la equidad social y a su propuesta humana, él presenta una Colombia ideal. Por su lado VARGAS LLERAS plantea en su esquema central de campaña que “Vargas Lleras es mejor”, frase que se presta para múltiples significaciones de acuerdo a la población a la que se dirige. Se basa en su gestión como senador, ministro y vicepresidente, busca ahondar en la experiencia que tiene y su capacidad para gestionar recursos de forma eficiente y sin investigaciones por corrupción.

  Por el lado de los partidos, vale la pena mencionar que aunque todos los candidatos quieren el apoyo de los partidos, no todos quieren tomarse la foto con los representantes de éstos. Como la política tradicional pasa por su peor momento, para estar de moda hay que parecer INDEPENDIENTE. Sin embargo, los veteranos saben que en el mundo real quien no tenga maquinarias se expone a derrotas como la de Mockus o Noemí Sanín. A la Presidencia de la República ya no se llega solo con maquinaria y todavía no se llega solo con votos de opinión. En ese HIBRIDO NECESARIO de MAQUINARIA Y VOTOS espontáneos, es donde radica EL ÉXITO DE UNA CANDIDATURA PRESIDENCIAL. Así lo veo. 

Iván López Caudeiron
·         Licenciado en Administración con especialización en Gerencia Política. Más de 16 años de experiencia en Administración Pública.
·         Ex concejal de San Diego (2005 – 2013).
·         Locutor y Voz Ancla en el programa #AlianzaVecinal, todos los lunes a las 11 Am por La Voz de Carabobo 1040AM.
·         Presidente de Alianza Vecinal San Diego.
·         Twitter / Instagram: @IvanLopezSD

lunes, 16 de abril de 2018

La realidad política de México / #AlianzaVecinal



  Parecería ocioso y poco productivo imaginar el posible escenario que se presentará este año en Julio, en lo tocante a la elección presidencial en MEXICO, sin embargo, hacer un ejercicio de prospectiva bien puede proporcionar elementos suficientes para formarse una opinión, tomar postura y, en última instancia, saber lo que nos viene en las relaciones diplomáticas con ese país, que si bien es lejano en distancia, hay algunos intereses comerciales, que vale este esfuerzo de escribir un poco sobre: LA REALIDAD POLÍTICA DE MEXICO.

Algunas certezas

  En este sentido, es preciso contar primero con elementos suficientes, certezas se diría, para poder imaginar aquello que pudiera venir, lo “necesario de darse” en términos del filósofo alemán Hegel. Esto es, que dadas ciertas condiciones se pueden hacer inferencias de aquello que tiene más probabilidades de ocurrir.

  Primera, el sistema político mexicano cursa una severa crisis, caracterizada por: la persistencia de todo un entramado de complicidades, pactos de sucesión y protección sostenidos por grupos políticos y económicos que se niegan a dejar el poder  y dar paso a nuevos proyectos de país, a nuevos actores, a formas diferentes de hacer política; la ausencia de credibilidad y legitimidad de quien gobierna, sin importar el nivel en que lo haga. La falta de representación de los partidos políticos, que convertidos en partidocracia se niegan a dar paso a la ciudadanía; por el arribo en el peor momento de una clase política que no está al nivel debido, que se traduce en la falta de personas preparadas, experimentadas y  comprometidas con la búsqueda de soluciones a los graves problemas por los que atraviesa México. Se suma la escasez de gobernantes con tamaño de estadistas, capaces de leer el momento histórico, y cuya pequeñez los constriñe a ver sólo por sus intereses personales y de grupo; riesgos de ingobernabilidad provocados por la ineptitud, la corrupción, la falta de miras, la inexistencia de compromiso social y la necedad de quienes gobiernan al suponer que no existen soluciones mejores.
Segunda, el abandono de quien gobierna, a todos los niveles, de aquellas obligaciones que dan sentido a su existencia, comenzando por la seguridad física y patrimonial de una población que se debate entre salarios de hambre, malos servicios, empleos precarios, desempleo, falta de oportunidades, desapariciones, asesinatos, violencias múltiples y la incertidumbre ante un futuro nada halagüeño.

  Tercera, una Presidencia fallida en la que las acusaciones de corrupción y tráfico de influencias, que han dado al traste con los resultados prometidos. Cuarta, el hecho de que las élites económicas y políticas, que han logrado mantenerse a lo largo de décadas al frente del país, no están dispuestas a ceder el poder a quien encabece un proyecto diferente que ponga en riesgo sus pactos, privilegios y beneficios, presentes y futuros. Quinta, la existencia de un dispositivo de poder que supone, según Foucault, la interrelación entre una serie de elementos como los discursos producidos desde el poder político y los medios de comunicación; una multitud de recursos materiales y simbólicos dedicados a cerrar el paso a otro tipo de gobernantes, ciudadanas y ciudadanos; la labor que se hace en grandes grupos de la población que, por tradición, conveniencia, ignorancia, temor o falta de información, son proclives a dar su voto a quien mejor ‘paga’ o a quien promete más.

  Sexta, la existencia de un pequeño número de ciudadanos y ciudadanas conscientes de sus derechos políticos, sociales, económicos y culturales, dispuestos a defenderlos, contra millones de personas que, a pesar de sufrir las consecuencias de modelos políticos y económicos fallidos, no tienen los elementos necesarios para identificar y enfrentar a los responsables directos de tales modelos.

Escenarios presentes

  Visto así, hay varios escenarios que con seguridad se presentarán. Revisemos un poco.
  El enfrentamiento entre dos proyectos de país: uno vigente, a partir del cual una élite político-económica, 1% de la población total, se ha beneficiado del enorme “beneficio” a que han sido sometidas las arcas públicas y los recursos naturales y humanos del país, a costa del nivel de vida y la seguridad del resto de mexicanos y mexicanas; el segundo, aquél enfocado a responder a las demandas y necesidades de ese 99% que se ha quedado sin futuro gracias a la ambición de un puñado de políticos, empresarios, militares, intelectuales, miembros de la Iglesia, jefes de mafias y  delincuencia organizada.

  Una lucha encarnizada en la que quien detenta el poder hará hasta lo imposible por no perderlo. Esto incluye un derroche de recursos materiales y simbólicos sin precedentes. Lo ocurrido en el Estado de México, este año, es sólo una pálida sombra de lo que se avecina. Existirá también una campaña mediática en la que la guerra de lodo será más profunda y dañina que la que se dio en 2006 y 2012 en contra del candidato que pone en cuestionamiento a la que llama la “mafia del poder”. Los coletazos de un “dinosaurio” que se niega a cambiar y que echará mano de todas sus estrategias, mañas y añejas prácticas con tal de no dejar la silla presidencial, incluida la campaña del miedo afirmando que si no gana la continuidad que representa: “El país se vendrá abajo”. Irónica afirmación de quien ha colocado a México al borde del colapso.

  Aun lado, la ingenuidad del principal opositor que seguirá pensando que el voto en masa del pueblo lo llevará a la silla presidencial. Aunque… dado el hartazgo ciudadano en torno a los políticos y sus partidos, la crisis de legitimidad y credibilidad por la que atraviesa la Presidencia de la República, los gobernadores y los partidos que los llevaron al poder, la grave situación de inseguridad y violencia que amenaza a la gran mayoría de la población, y una economía cuyo crecimiento es insuficiente para elevar la calidad de vida de esa población… esta vez lo más seguro, lo montarán en el poder.

  Se agrega toda la parafernalia electoral que incluye exitosas campañas “negras” capaces de sembrar el temor en una población que no distingue información de propaganda; una socialización política que no propicia la aparición de una ciudadanía más formada e informada, sino que busca que todo se mantenga como está y que sólo unos miles de personas entiendan lo que se juega en cada elección, sin poner en riesgo a un régimen que hace agua por todos lados; las concertaciones que han tratado de construir un sistema político bi-partidista de derecha, donde cierto tipo de izquierda no tiene cabida, sólo aquella que se acomoda a los intereses de los dos partidos que se han sentado en la silla presidencial.

  Y algunos soñadores, imaginamos EL DESPERTAR DE UNA CIUDADANÍA, sumida en la desesperanza y en la lucha del día a día, que esta vez podría volcarse a las urnas y provocar un cambio o, pensando sin ingenuidad, un proceso electoral típico en el que unos cientos de miles vendan sus votos; otros voten por el de siempre; y muchos y muchas más se queden en casa esperando que Dios les haga el milagro y, está vez, sí gane el bueno.

  Así está la REALIDAD POLÍTICA DE MÉXICO. Queda aquí este ejercicio de prospectiva. Así lo veo.

Iván López Caudeiron
·         Licenciado en Administración con especialización en Gerencia Política. Más de 16 años de experiencia en Administración Pública.
·         Ex concejal de San Diego (2005 – 2013).
·         Locutor y Voz Ancla en el programa #AlianzaVecinal, todos los lunes a las 11 Am por La Voz de Carabobo 1040AM.
·         Presidente de Alianza Vecinal San Diego.
·         Twitter / Instagram: @IvanLopezSD

domingo, 8 de abril de 2018

Un Domingo de Películas / #AlianzaVecinal

  Ir al cine en los días que corren es casi un lujo. Sin embargo, mi afición se mantiene integra a pesar de los altos costos de los confites que acompañan cada jornada cinéfila. Particularmente esta semana mayor, la cartelera no ofrecía mayor opción para acercarme a la sala de cine y disfrutar de una cesta grande de cotufas con una gaseosa y un buen chocolate. No era una buena semana para ir al cine.
  Por eso, el pasado domingo dispuse en la tranquilidad de mi hogar, revisar la agenda de algunos canales de películas como HBO y “cazar” un buen film para disfrutar. “Truman” (película español-argentina) con Ricardo Darin, y “Permitidos” (Comedia Argentina) dieron un buen domingo en la tarde. A final del día, ya entrando la noche, en escena apareció  NEGACIÓN, una reflexiva película que arroja las ideas que hoy escribo en: UN DOMINGO DE PELÍCULAS.
En el momento justo  
Sin saber si se tratase de una de esas casualidades que van configurando el clima de los tiempos, pero la coincidencia del estreno de Negación en un momento de declaraciones confusas, hechos sin contrastar, mentiras 2.0 y neologismos que esconden derivas radicales no ha de verse como algo somero.
  Protagonizada por una Rachel Weisz que se ha afeado a conciencia para la ocasión,NEGACIÓN contiene todos los elementos para haber aspirado a entrar en la carrera de los Oscar –basada en hechos reales, guionizada por el dos veces nominado David Hare (Las horas) y centrada en un proceso judicial, el caso ‘Irving contra Lipstadt’ (2000), un tipo de género que suele hacer buena fortuna en Hollywood–, pero ni siquiera la suma de todo ello es suficiente para que la cinta se posicionara en la temporada de premios. Sin embargo, el relato de NEGACIÓN es tan pertinente con lo que sucede en estos momentos del siglo XXI que no habría que pasarla por alto.
  La película, nos traslada al año cero de este siglo para explicarnos el caso que enfrentó a David Irving (interpretado por un entregado Timothy Spall) contra Deborah E Lipstadt (Weisz). Él es un historiador autodidacta negacionista, es decir, que afirma que el Holocausto judío durante la Segunda Guerra Mundial a manos de la máquina ejecutora nazi jamás existió, y Lipstad una historiadora universitaria que investiga para desenmascarar a los negacionistas.
La particularidad del caso es que Lipstad, a quien se le había acusado de calumnia, tenía que demostrar que Irving en efecto había mentido, y no al revés. Es decir, tenía que demostrar con pruebas que el Holocausto había ocurrido. Dos detalles complican el proceso: al ser realizada la demanda en Reino Unido, un país con una legislación particular, ella era la que tenía que defender su honorabilidad; y sobre las pruebas del genocidio judío,como muchos saben, no existe ni una sola imagen o notificación oficial que indique que existió la matanza, apenas algunos testimonios de los pocos supervivientes de campos de exterminio como Auschwitz.
  Como se desprende de la historia en la que está basada, Negación podía haber construido un drama judicial repleto de aristas y temblores narrativos, pero la poca destreza de Mick Jackson en las tareas de dirección ofrece como resultado un filme algo rutinario. Jackson, que había dirigido "El Guardaespaldas" (1992), ha pasado los últimos años trabajando en la industria televisiva y ese aspecto acaba marcando la factura y el ritmo de Negación. Aún y así, hay pasajes de la película que destacar, especialmente aquellos que, tal vez intencionadamente, relacionan a Irving con políticos mediáticos como Trump.
  “Todo esto lo hace por su propia gloria”, se le dice en un momento a Lipstadt y es imposible no reconocer en esas palabras el ruido narcisista que ha tomado la esfera pública con el avance de las redes sociales y otros canales de comunicación. Irving, insiste la película, se ve a sí mismo como un David enfrentándose a los Goliat de la universidad del mismo modo que el ya actual presidente de los Estados Unidos presumía de ser un outsider que nada tenía que ver con la élite económica de su país. Hay muchos otros subrayados en la película que vinculan ese caso con nuestro presente, pero el filme, lamentablemente, no consigue que esos paralelismos se queden en algo más que mera formalidad histórica.
UNA DUDA, es parte de la historia
  En cierta forma, Deborah vive el juicio como una vía para honrar a las víctimas del Holocausto, porque, estrictamente, la justicia no existe para los que perecieron, y lo que queda es tan sólo recordar y respetar su memoria, ya que el mundo les falló en su momento. Definitivamente, negar lo que aconteció es un acto despiadado; dudar de las atrocidades que otros seres humanos viven es como volverlas a cometer.
  Es por ello que el mensaje de este filme es tan relevante y significativo, porque a veces el cine, desde su trinchera, debe tomar posturas y denunciar, debe también intentar frenar los mensajes de odio. Si bien UNA DUDA, es parte de la historia, el Cine debe sacar a la luz procesos como el que se aborda en Negación, para así generar conciencia en el público, para mantener estos temas en la superficie y, de cierta forma, hacerlos parte de la memoria colectiva para quizás ayudar a evitar que sucedan nuevamente.
  Tristemente parece ser que el mundo ha olvidado, todo indica que las lecciones de la historia no han sido aún aprendidas, y el planeta se conduele hoy, de nuevo, de un sinnúmero de tragedias terribles, sin embargo, son casos, como el de este juicio, los que nos hacen reflexionar sobre el enorme peso de la inacción y la indiferencia del resto de la humanidad ante tales tragedias.
 Licenciado en Administración con especialización en Gerencia Política. Más de 16 años de experiencia en Administración Pública.
  • Ex Concejal de San Diego (2005 – 2013).
  • Locutor y Voz Ancla en el programa #AlianzaVecinal, todos los lunes a las 11 Am por La Voz de Carabobo 1040AM.
  • Presidente de Alianza Vecinal San Diego.
  • Twitter / Instagram: @IvanLopezSD