miércoles, 25 de julio de 2018

#Pareceres / Nuestros Niños... Nuestro Futuro


  La salud moral de una sociedad está en relación directa con la manera que tiene ésta, de tratar a sus niños. Esto no lo invente yo, ni mucho menos; lo aprendí hace muchos años de alguien que ha dedicado su vida al problema. Lo escuche de un reconocido sociólogo, que una vez impartió una clase magistral en Valencia, sobre las razones de la pobreza Venezolana y sus derivaciones sociales. Y es que hay que decirlo una y otra vez, insistir hasta que se entienda en todos los niveles; toda sociedad debe entender que el futuro de una nación se refleja en nuestra forma de cuidar e impulsar el desarrollo de nuestros niños. Es así de simple: Nuestros Niños… Nuestro FUTURO.


  En el trato al niño, que es un ser indefenso físicamente, inexperimentado en las astucias de los adultos, vulnerable, maleable para el bien y para el mal, se manifiesta la manera de ser de las personas: y también la manera de ser de los países. Cuando un pueblo es duro, insensible, brutal con sus niños, es un pueblo enfermo. Esa misma insensibilidad, en grado mayor, la demostrará con todas las otras cosas. Sus políticos hablarán de la injusticia social, pero únicamente para comprar los votos del pueblo; sus empresarios hablarán de competencia y libertad, mientras multiplican los esfuerzos para obtener del Estado privilegios y monopolios; sus Gremios Profesionales no tendrán preocupación más urgente que presionar para obtener para sí una parte proporcionalmente más alta del ingreso nacional, aunque dirán que las huelgas con que amenacen son para el bien de quienes reciben sus escasos y malhumorados servicios; sus graduados universitarios se olvidarán de que la colectividad pagó sus estudios y defraudarán al país yéndose a otro país para ejercer cualquier oficio cayendo en la diáspora venezolana; sus sindicatos se desentenderán del problema social que significa el trabajo de las mujeres y los niños, puesto que son sectores que no pueden contribuir a su poder político; igualmente de los desempleados que no pertenecen a ningún sindicato y que por lo tanto “no existen”, virtualmente; sus universidades estarán más interesadas en disimular sus defectos que en corregirlos, sus artistas y escritores más preocupados por encontrar algún extranjero desconocido de quien copiarse que en desarrollar su propia búsqueda; y en general todo el mundo ansioso de aparentar, más que de ser.


¿Reconocen el cuadro? Admito que cualquier semejanza con hechos y personas “reales” es totalmente intencional. Ustedes y yo conocemos ese país.


  Cuando uno revisa, las crónicas de sucesos en los diferentes portales, o los pocos diarios de prensa escrita que quedan, uno se percata de lo crudo de nuestro actual sistema de valores o proceder ciudadano de nuestros coterráneos. ¿Dónde aprendieron tanta inhumanidad estos jóvenes de descuartizar a humanos como animales o matar por un par de zapatos? Es sencillo: la aprendieron también hace algunos años cuando fueron niños en Venezuela.


  Mucho se ha dicho, pero mucho habrá que repetir, cuan mal negocio hace Venezuela en no ocuparse a cualquier costo de que sus niños no crezcan torcidos. En este época de vacacionales de nuestros niños, es un tiempo apropiado para decirlo una vez más: Nuestros Niños… Nuestro FUTURO.

  
Iván López / Presidente de A.C Alianza Vecinal San Diego
Twitter / Instagram: @IvanLopezSD – Facebook: Iván López SD

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