Uno de los factores que desencadena en la inconformidad con los partidos políticos es el descontento con las formas habituales de hacer política. La práctica política se ha mostrado incapaz de producir el sentido del orden democrático. Las organizaciones partidarias son cada vez más burocratizadas y alejadas de la sociedad y su núcleo primario que es la ciudadanía. Esto conduce a que la sociedad se enfrente a ciertas dificultades de arraigo con las organizaciones políticas y sus actores, los políticos. Todo sería muy diferente si se hicieran mejor las cosas. Revisemos un poco todo lo positivo que serían las cosas, como CUANDO SE HACE BUENA POLÍTICA.
Ser un BUEN político
Son muchas
las virtudes que se esperan de un buen político. Quien se dedica a la política
debe ser una persona creíble y para ello debe estar dispuesto al escrutinio
público de su vida. Sería muy contradictorio que tuviera un discurso en
el ámbito de político y otro, con los hechos, en la vida privada. Al hombre y
la mujer que se dedica a la política se les exige virtudes superiores porque
con su actuar rige el destino de muchas personas. Debe tener una mirada de
conjunto de la sociedad de tal manera de no dejarse llevar por la urgencia, o
bien por la conveniencia política de cara a la mera obtención de votos. Ello
exige convicciones profundas y bien arraigadas, que se defienden incluso en
contra de su propio beneficio. Es decir, se le exige coherencia.
Por otro
lado, quien se dedica a la política debe tener y vivir principios políticos
fundamentales para poder ejercer su cargo de buena manera. La cortesía, un
lenguaje adecuado, amplios conocimientos de la materia que se está tratando, saber
escuchar, saber encontrarle la razón incluso al contrincante político, así como
nunca usar la fuerza ni atentar contra la buena fama de otros, son valores que
han de estar siempre presentes, pues constituyen la base desde la cual se puede
ejercer el derecho a opinar, disentir y actuar en consecuencia.
Un
buen político no debe ser fantástico ni fanático, sino tener talento político,
una mezcla de espíritu de justicia y sentido estratégico. Alguien con
unos cuantos principios y contención moral para no encandilarse con ilusiones
cegadoras, pero que demuestra agudeza, sentido de la anticipación y
adaptabilidad. La inteligencia política se templa bregando con las tensiones
insuperables de la política y sabiendo operar en un campo de recursos escasos y
opciones limitadas. El buen político necesita información solvente. La
complejidad va más allá de la retórica simplista y empuja a asesorarse por
expertos imparciales. No para suplir ni para confirmar las decisiones del
político, sino para reconocer los riesgos y evitar caminos vedados por el
conocimiento. También debe tratar de ser eficiente. Procura una relación
consistente entre la decisión de realizar un propósito plausible y los medios
para alcanzarlo. Nunca se propone objetivos para los que no dispone de medios
adecuados. El buen político no teme innovar. Pero innova para recuperar o
preservar lo esencial del modelo, los componentes y funciones que dan valor a
las propiedades distintivas de su proyecto. Por eso no desprecia la
experiencia. También se debe ser decidido. Frente al irresoluto y el
pusilánime, demuestra carácter. Desafía la fatalidad con optimismo de la
voluntad. Sabe también que optar es a menudo un drama; que conlleva costes y pérdidas
o tener que decir a los seguidores: ¡basta ya! o ¡hasta aquí he llegado! El
buen político tenderá a ser prudente. Ejercerá en lo concreto, consciente de
que aplicar criterios de justicia en lo particular no disuelve los conflictos,
sino que a lo sumo los atenúa con arreglos a medias y logros con fecha de caducidad.
Un político
no debe ser ni cruel ni cínico, pero sí astuto. Ante la malicia que asoma en
las relaciones humanas, el político necesita cautela y sagacidad. Está obligado
a dominar la espontaneidad, demostrar cierto cálculo; a no dar un paso sin decidir
previamente dónde quiere poner el pie. La astucia no implica faltar a la
verdad, sino contarla cuando procede; no engañar, pero no ser engañado.
La SIGNIFICACIÓN de un Buen Político
Un interesante extracto de una reciente
entrevista a Sergio Fajardo Ex Candidato a Presidente en Colombia, pone en
relieve la significación de un buen político cuando toma posturas y decisiones con
nobleza y buenas motivaciones. Aquí se narra.
“- Usted dijo que el 2019 comienza hoy, ¿va a
impulsar candidatos a gobernadores y alcaldes?: Tenemos que organizar todo lo
que construimos para que pasara lo que pasó. Nosotros hemos honrado la
política, lo público. Y para mí eso es uno de los resultados más importantes de
lo que hicimos. - ¿Usted va a ser candidato en las elecciones de 2022?: Yo no
voy a volver a ser candidato. Yo ya he jugado mi papel, y me tengo que
reinventar, quiero trabajar en el mundo de la educación. Pero ya vienen otras
personas que van a ser protagonistas y yo voy a estar ahí formando a mucha
gente. - ¿Va a dejar huérfanos a más de 4 millones de personas? No, voy a
trabajar por el liderazgo político, por la ética en nuestra sociedad, y van a
aparecer más líderes. - Gustavo Petro se ha fijado en usted como un posible
ministro, ¿eso es descartable?: Sí, es descartable. No es una desconsideración
o un desprecio, es una convicción. Mi obligación es trabajar porque Colombia
tenga muchos líderes y cambiar la política. Esa es mi obligación y así
lo he hecho, vivo agradecido con todas las oportunidades que he tenido: me he
caído, me he levantado, he aprendido, pero se puede. - ¿Qué va a hacer Sergio
Fajardo ahora?: No tengo ninguna alternativa en este momento, pero tengo que
empezar a construirla. Siempre he trabajado y quiero trabajar. Eso haré,
seguiré trabajando para una mejor Colombia.”
Las
palabras sobran… eso es ser un BUEN político.
EL Futuro es NUESTRO
El mal
accionar de AD y COPEI en el ejercicio de sus responsabilidades públicas, y “no
tan públicas”, nos trajeron al día a día que vivimos. La posibilidad de que
vuelvan o no al escenario protagónico organizaciones como ellas u otra de más
reciente historia pero igual de desgastadas como PJ o UNT, depende
EXCLUSIVAMENTE de la capacidad que tengan las nuevas generaciones para construir una
dirección alternativa que encarne las nuevas aspiraciones de la sociedad
democrática. Si lo más jóvenes no construyen urgentemente una nueva
dirección y un PLAN del tamaño de las nuevas aspiraciones democráticas, el futuro
del país luce sombrío. Así lo veo. #ElFuturoEsNuestro
Post Scritump: La mediocridad y
el profesionalismo LIMITADO de algunos, evidencian las carencias que sufrimos
como sociedad. Hay que seguir la marcha… Los perros ladran… Vamos por buen
camino. #Pareceres
Iván López
·
Administrador. Esp/Gerencia Política | 16 años de
Experiencia en la Administración Pública | Ex Concejal de San Diego | Locutor en:
#LVC1040AM Lunes 11 Am #AlianzaVecinal / San Diego de Alcalá 96.1FM Sábado 12 M
#AlianzaVecinalSanDiego | Articulista @noticiero52 | Presidente de A.C. Alianza
Vecinal San Diego | Construyendo a #SanDiegoLaNuevaCiudad.
Twitter / Instagram: @IvanLopezSD – Facebook: Iván
López SD

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