La
información es uno de los mitos de nuestra época. Se mira con lástima el
pasado, cuando las colectividades, aisladas entre sí carecían de una
información de los sucesos. Se piensa con orgullo el presente, porque el mundo
está envuelto en la red globalizada de los medios audiovisuales. La pregunta
por hacer es la siguiente: ¿En qué medida el vertiginoso desarrollo de los
medios de comunicación de masas, al acortar las distancias y ceñir el planeta
en un apretado tejido de informaciones cotidianas, favorece o perjudica la
existencia humana? ¿Acaso lo importante no es en sí, sin dirección ni
valoración existencial, sino su significación vivencial, los efectos desde el
punto de vista: sociológico, económico, cultural, entre otros?
Esta evaluación, como siempre sucede con la
acción pensante del hombre, se ha hecho con resultados contradictorios. Por eso
tomaré parte de este necesario juicio de los actuales medios de comunicación.
El tema es apasionante, con suficiente material a esbozar en varios escritos. Desde
un principio se impone declarar que soy de los que ponen en duda el progreso
visto como una línea ascendente en avance de los medios de comunicación. Admito
que el progreso es evidente. Pero, ¿A qué progreso hay que referirse? Sin duda
al técnico, tecnológico y económico sobre todo. Ahora bien ¿Dónde queda el
avance biológico, social, cultural y espiritual? Esta línea de avance tiene un
corolario inmediato: hay rupturas definitivas, hay retrocesos aterradores.
Hablo de un retroceso global.
La historia ofrece muchos ejemplos de
retrocesos globales, de caídas abismales. El nazismo, por ejemplo, constituyó
un retroceso hacia un mundo selvático, elemental en el que una raza humana
tenía que imponerse sobre la otra. Y esa imposición no era pacifica, sino
mortífera. Y esa imposición no era pacífica, sino mortífera. No sólo había que
vencer sino exterminar a determinas razas y reducir a servidumbres a otras. Los
progresos tecnológicos estuvieron puestos al servicio de la guerra total y del
exterminio. ¿Qué hubiera sucedido si lo nazis logran antes que los aliados,
fabricar la bomba atómica? Viviríamos en un mundo concentracionario.
Los fieles defensores de los medios (quienes
en su mayoría en su mayoría viven o dependen directa o indirectamente de ellos)
creen en un futuro optimista. Parten de la premisa de que el progreso es
ascendente e indetenible. Y a mi parecer, semejante actitud debilita la
facultad de crítica, la cual debería estar siempre alerta. Si bien con toda
esta globalización de los medios de masas, se puede unir a los hombres en
bellas manifestaciones como las Olimpiadas, los Campeonatos Mundiales en
diversos deportes de gran aceptación popular, como el fútbol, las hazañas
pacíficas y sus efectos, son francamente contrarios cuando se multiplica en
todos los ámbitos: sucesos de violencia inútil, de criminalidad patológica, de
frivolidad necia, de fanatismo destructor, nutriendo con ellos a la llamada
“masa”, provocando morbos y perversidades por simple contagio de imitación,
siguiendo a “ídolos” de farándula, haciéndose eco del chismorreo del “jet set”,
endiosando a mediocres del llamado “sistema”, buscando siempre la carnada de la
noticia impactante, cultivando el gregarismo de los jóvenes siempre dispuestos
a estar al día, aunque esto sea fumar marihuana o crack, o bien teñirse el pelo
de morado y otro color extravagante.
Mediante el poder de la Gran Prensa, de la
radio, el Cine, la TV de impresionante audiencia mundial, es posible proyectar sobre
el planeta de manera simultánea y reiterada, la imagen de personalidades
mediocres (Marilyn Manson, Justin Drew Bieber, o Maluma). Y esas representaciones planetarias en la mayoría de los casos,
responden al ocio, a la vanidad del dinero, al mal gusto, a la atracción por la
violencia, al éxito sin profundidad ni talento.
Precisamente sobre ese punto será nuestro
próximo contacto. Por lo pronto se me acaban las líneas y es mucho lo que me
queda por decir…
Iván López Caudeiron
·
Licenciado
en Administración con especialización en Gerencia Política.
·
Más
de 16 años de experiencia en Administración Pública.
·
Ex
concejal de San Diego (2005 – 2013).
·
Presidente
de Alianza Vecinal San Diego.
·
Twitter
/ Instagram: @IvanLopezSD

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