sábado, 17 de marzo de 2018

El inevitable Juicio a los Medios de Masas / #AlianzaVecinal


  La información es uno de los mitos de nuestra época. Se mira con lástima el pasado, cuando las colectividades, aisladas entre sí carecían de una información de los sucesos. Se piensa con orgullo el presente, porque el mundo está envuelto en la red globalizada de los medios audiovisuales. La pregunta por hacer es la siguiente: ¿En qué medida el vertiginoso desarrollo de los medios de comunicación de masas, al acortar las distancias y ceñir el planeta en un apretado tejido de informaciones cotidianas, favorece o perjudica la existencia humana? ¿Acaso lo importante no es en sí, sin dirección ni valoración existencial, sino su significación vivencial, los efectos desde el punto de vista: sociológico, económico, cultural, entre otros?

  Esta evaluación, como siempre sucede con la acción pensante del hombre, se ha hecho con resultados contradictorios. Por eso tomaré parte de este necesario juicio de los actuales medios de comunicación. El tema es apasionante, con suficiente material a esbozar en varios escritos. Desde un principio se impone declarar que soy de los que ponen en duda el progreso visto como una línea ascendente en avance de los medios de comunicación. Admito que el progreso es evidente. Pero, ¿A qué progreso hay que referirse? Sin duda al técnico, tecnológico y económico sobre todo. Ahora bien ¿Dónde queda el avance biológico, social, cultural y espiritual? Esta línea de avance tiene un corolario inmediato: hay rupturas definitivas, hay retrocesos aterradores. Hablo de un retroceso global. 

  La historia ofrece muchos ejemplos de retrocesos globales, de caídas abismales. El nazismo, por ejemplo, constituyó un retroceso hacia un mundo selvático, elemental en el que una raza humana tenía que imponerse sobre la otra. Y esa imposición no era pacifica, sino mortífera. Y esa imposición no era pacífica, sino mortífera. No sólo había que vencer sino exterminar a determinas razas y reducir a servidumbres a otras. Los progresos tecnológicos estuvieron puestos al servicio de la guerra total y del exterminio. ¿Qué hubiera sucedido si lo nazis logran antes que los aliados, fabricar la bomba atómica? Viviríamos en un mundo concentracionario.

  Los fieles defensores de los medios (quienes en su mayoría en su mayoría viven o dependen directa o indirectamente de ellos) creen en un futuro optimista. Parten de la premisa de que el progreso es ascendente e indetenible. Y a mi parecer, semejante actitud debilita la facultad de crítica, la cual debería estar siempre alerta. Si bien con toda esta globalización de los medios de masas, se puede unir a los hombres en bellas manifestaciones como las Olimpiadas, los Campeonatos Mundiales en diversos deportes de gran aceptación popular, como el fútbol, las hazañas pacíficas y sus efectos, son francamente contrarios cuando se multiplica en todos los ámbitos: sucesos de violencia inútil, de criminalidad patológica, de frivolidad necia, de fanatismo destructor, nutriendo con ellos a la llamada “masa”, provocando morbos y perversidades por simple contagio de imitación, siguiendo a “ídolos” de farándula, haciéndose eco del chismorreo del “jet set”, endiosando a mediocres del llamado “sistema”, buscando siempre la carnada de la noticia impactante, cultivando el gregarismo de los jóvenes siempre dispuestos a estar al día, aunque esto sea fumar marihuana o crack, o bien teñirse el pelo de morado y otro color extravagante.

  Mediante el poder de la Gran Prensa, de la radio, el Cine, la TV de impresionante audiencia mundial, es posible proyectar sobre el planeta de manera simultánea y reiterada, la imagen de personalidades mediocres (Marilyn Manson, Justin Drew Bieber, o Maluma). Y esas representaciones planetarias en la mayoría de los casos, responden al ocio, a la vanidad del dinero, al mal gusto, a la atracción por la violencia, al éxito sin profundidad ni talento.

  Precisamente sobre ese punto será nuestro próximo contacto. Por lo pronto se me acaban las líneas y es mucho lo que me queda por decir…

Iván López Caudeiron
·         Licenciado en Administración con especialización en Gerencia Política.
·         Más de 16 años de experiencia en Administración Pública.
·         Ex concejal de San Diego (2005 – 2013).
·         Presidente de Alianza Vecinal San Diego.
·         Twitter / Instagram: @IvanLopezSD


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