El paso del tiempo es inexorable, todo pasa sin importar lo que pase y
por encima de todo, y siempre, léase bien, siempre las cosas suceden; esto es
“Ley de Vida”. No obstante, hay situaciones o eventualidades que de manera
particular suelen “demorarse” o detenerse en una agonía continua.
Particularmente 2 temas de interés internacional y local, evidencian esto, que
hoy comentaremos: “Historias a Destiempo”.
El drama de Fidel
Cuando se revise la historia de Fidel Castro y su trascendencia política
en el mundo, sin duda saltarán muchos episodios polémicos de su vida, con
realce por encima de otros, muy rutinarios para un dictador militarista. La
verdad debe decirse: Fidel, el paladín de la Revolución Cubana, el hombre que
quiso ser imprescindible y omnipresente para los cubanos, ha terminado por
semejarse al aire, que pocos perciben aunque esté por todos lados. Aprender a
vivir sin Fidel Castro ha sido una asignatura cursada a toda celeridad por
muchos cubanos durante estos años de convalecencia del Máximo Líder. Sin
embargo, en los últimos días los rumores sobre su muerte y sobre todo la
llegada de un nuevo cumpleaños, desempolvan recuerdos o se apuran por cerrar el
capítulo nacional donde él tuvo demasiado protagonismo. Sin embargo, más allá
de las especulaciones, las pasiones y las indiferencias, hay realidades que
apuntan al desvanecimiento de la figura de Fidel Castro y a su protagonismo en
la vida nacional. Desde hace más de un año, ningún chiste callejero lo incluye
entre sus personajes, aunque los cuentos de muchos vecinos con Fidel Castro
inundaron la imaginería cubana durante décadas. Tampoco se ha sumado ningún
apodo nuevo a este hombre que llegó a tener en la lista de sus motes decenas de
epítetos, insultos y sobrenombres. Significativo resulta también que no le
hayan colgado el calificativo del malvado de la telenovela de turno, aunque por
estos días hay varios de esos culebrones en la pantalla chica. Fidel
Castro está muriendo en el imaginario colectivo. Los últimos años de
Fidel Castro están transcurriendo entre rumores, especulaciones y olvidos. Son
señales de que la noticia sobre su final no tendrá la repercusión social y
política que hubiera causado hace una década. Es un final a “Destiempo”. Ese es
EL DRAMA DE FIDEL, NO HABER MUERTO A TIEMPO; suena duro (y hasta crudo)
pero el héroe revolucionario está terminando, simplemente como un abuelito
querido por muchos en la Habana.
La acción organizadora
Nuevamente una tarea electoral, mostrarás las fortalezas y debilidades
de nuestro bloque opositor. En su condición de secretario ejecutivo, Chúo
Torrealba, ha insistido en comentar algunas verdades incómodas sobre los momentos
previos a los comicios del 6D. Ha detallado la tarea titánica del “día D”, que
abarca, particularmente, la organización para la defensa del voto en los
centros electorales, una vez cierren los comicios. Ese es el meollo del asunto
de las elecciones de diciembre, y es allí donde la historia política de los
últimos tiempos ha marcado la pauta en los desenlaces electorales de recientes
elecciones. Es una historia repetida, la misma de siempre, y corre el riesgo nuevamente
de imponerse como una “HISTORIA A DESTIEMPO”.
La convocatoria de cada vecino, a motu propio, organizándose con sus
semejantes en su edificio, en la mesa electoral correspondiente, y que esté
dispuesto a protagonizar las venideras elecciones, suena bien, aunque, solo
el entretejido de una acción organizadora que estimule ese rol de cada
ciudadano que quiera un cambio en la AN, logrará resultados; solo así
se podrá conformar un bloque ganador que arrope cualquier amenaza. Dicho en
otras palabras, solo el voluntarismo ciudadano que se active con fuerza y
decisión, será el preponderante adecuado para una sólida victoria electoral el
6 de Diciembre. ¿Se lograrás? Dios quiera que no se repita una historia a
destiempo. Amanecerá y veremos.