domingo, 28 de diciembre de 2025

2.025: Un año lleno de retos y logros

 


Artículo de Opinión EN EXCLUSIVA para LaPatilla.com e InfoEnlace.net.ve ✍️🗣️

2.025: Un año lleno de retos y logros / Iván López Caudeiron

  Al llegar al cierre de un año, inevitablemente nos detenemos a mirar hacia atrás y evaluar todo lo que hemos vivido: los desafíos que enfrentamos, las metas que logramos alcanzar y aquellas que quedaron en el camino. Este momento de reflexión no solo es un balance numérico o una lista de tareas cumplidas; es una oportunidad para conectar con nuestro interior, para reencontrarnos con nuestra esencia y comprender cómo cada experiencia nos ha moldeado. La culminación del año es, sin duda, un espacio propicio para la introspección profunda y para valorar el camino recorrido.

  En este proceso, la Navidad se presenta como un tiempo sagrado, un momento para el reencuentro familiar pero también para un reencuentro personal. Más allá de las luces y los regalos, esta época invita a mirar nuestras ideas, nuestros sueños y la autenticidad que nos define. Es un llamado a detenernos y preguntarnos: ¿Quiénes somos realmente? ¿Qué valores queremos mantener vivos? ¿Qué legado queremos dejar? La Navidad, entonces, se transforma en una reflexión diaria y oportuna, un espacio para revisar no solo lo externo sino también lo interno.

  Al hacer este ejercicio, es inevitable reconocer que no todo lo planeado se cumplió. Algunos objetivos quedaron pendientes, retos que no se lograron superar y proyectos que aún están en proceso. Sin embargo, esto no debe ser motivo de frustración sino una invitación a la paciencia y al aprendizaje. Cada obstáculo enfrentado aporta experiencia y fortalece nuestra resiliencia, preparándonos para el próximo ciclo con mayor sabiduría y determinación. Reconocer lo que no se hizo es tan valioso como celebrar lo que sí se logró.

  Este año, por ejemplo, fue significativo en la consolidación del gremio de Locutores del Estado Carabobo, un logro que refleja esfuerzo colectivo y compromiso con la profesión. Se avanzó en la estructuración y fortalecimiento de esta comunidad, creando un espacio donde la voz y el talento de muchos profesionales pueden brillar y ser valorados. Este éxito es un claro ejemplo de que la unión y la perseverancia son pilares fundamentales para alcanzar metas comunes.

  También destaco el gran esfuerzo del equipo técnico, gerencial y directivo de la emisora más longeva de Venezuela: La Voz De Carabobo, con 90 años, que siguió llevando información, educación y entretenimiento a todo el país. Con cambios positivos a la vista en este año 2.026 que está por comenzar. 

  Además, la realización de numerosas mentorías de emprendimiento que marcó un hito importante. A través de estas actividades, se impulsó el desarrollo personal y profesional de numerosos emprendedores, quienes encontraron en estas mentorías las herramientas necesarias para transformar ideas en realidades. Este compromiso constante con la formación y el apoyo mutuo ha sido una muestra palpable de que el empuje y la fuerza interior son motores esenciales para el crecimiento y la superación.

  No menos relevante es el hecho de que, a pesar de las dificultades, se mantuvo el ánimo y la energía para seguir adelante. Llevar el empuje y la fuerza día a día no es tarea sencilla, pero es precisamente este espíritu el que permite transformar los sueños en proyectos concretos. La constancia y la pasión por lo que se hace se reflejan en los resultados obtenidos y en la capacidad de inspirar a otros a no rendirse ante la adversidad.

  Al mirar hacia el 2026, es fundamental afrontar el nuevo año con entusiasmo renovado y una actitud positiva. Cada experiencia vivida, cada reto superado y cada logro alcanzado forman el combustible que nos impulsa a continuar. El próximo año es una página en blanco que espera ser llenada con nuevas metas, aprendizajes y momentos significativos. La clave está en mantener viva la esperanza y la convicción de que, con esfuerzo y dedicación, todo es posible.

  En definitiva, la culminación de un año es mucho más que un simple cambio de calendario. Es un tiempo para el reencuentro con nosotros mismos y con quienes amamos, para evaluar lo realizado y para trazar el camino hacia adelante con claridad y propósito. La Navidad, con su espíritu de reflexión y unión, nos recuerda que somos dueños de nuestro destino y que cada día es una oportunidad para acercarnos a nuestros sueños. Que este cierre de año sea el impulso que necesitamos para avanzar con fuerza, amor y convicción hacia un 2026 lleno de éxitos y satisfacciones.

@IvanLopezSD


domingo, 21 de diciembre de 2025

La efímera luz de *Margiory Fiaschi*: una reflexión sobre la vida / Iván López Caudeiron


 Artículo de opinión *EN EXCLUSIVA para LaPatilla.com e InfoEnlace.net.ve* ✍️🗣️

La efímera luz de *Margiory Fiaschi*: una reflexión sobre la vida / Iván López Caudeiron

  La reciente partida física de Margiory Fiaschi,  periodista y locutora emblemática de nuestra región carabobeña, nos confronta con una realidad ineludible: la vida es frágil y fugaz. Su partida temprana, tan súbita como inesperada por su juventud, nos obliga a mirar más allá del dolor inmediato y a reflexionar profundamente sobre el valor del tiempo que se nos ha concedido. Margiory, no solo fue una voz reconocida y respetada, sino un ejemplo de pasión y entrega, un recordatorio de que cada día es una oportunidad única que no se debe desperdiciar.

  En un mundo donde la rutina y la prisa nos arrastran, la muerte de una persona como Margiory Fiaschi, nos detiene en seco para hacer una pausa necesaria. Es un llamado a entender que la vida no es eterna, que cada instante que vivimos es un regalo que debemos aprovechar con plenitud. La efímera naturaleza de nuestra existencia debería inspirarnos a vivir con mayor intensidad, a valorar lo que realmente importa: las personas, los sueños y los actos que dejan huella.

  Disfrutar la vida en buena compañía, rodeados de amor y respeto, es quizás la lección más clara que podemos extraer de esta triste despedida.  Margiory Fiaschi supo  construir durante su vida un legado de cercanía y afecto, no solo a través de su trabajo en los medios sino también en su trato humano. Este legado nos invita a no postergar los momentos de alegría ni las muestras de cariño, porque nunca sabemos cuándo será la última vez que tendremos oportunidad de compartirlos.

  Decir y hacer, no solo pensar o esperar, es una máxima que se vuelve urgente en este contexto. La vida, tan delicada y breve, demanda una actitud activa: expresarnos, manifestar nuestros afectos, cumplir nuestros sueños, y también corregir errores. En la memoria de Margiory Fiaschi, debemos encontrar la motivación para no dejar pendientes emocionales ni proyectos personales que podrían enriquecer nuestra existencia y la de quienes nos rodean.

  Hacer el bien sin mirar a quién es un principio que debería guiar nuestra conducta cotidiana. En tiempos donde el egoísmo y la indiferencia parecen dominar, la generosidad desinteresada se convierte en un acto de resistencia y humanidad. Margiory, con su trabajo comprometido y su sensibilidad, nos mostró que ayudar al otro es también una forma de dar sentido a la vida, un acto que trasciende y se convierte en luz para el camino.

  Creer en nuestras convicciones y defender lo que consideramos justo, es otra enseñanza que podemos adoptar de su ejemplo. La integridad y la valentía para mantener nuestras ideas y luchar por ellas, aún en medio de adversidades, son valores esenciales que dignifican la existencia. 

  Atrevernos siempre a luchar por lo que queremos, sin miedo a fracasar, es el mensaje final que la vida de Margiory nos deja. La incertidumbre y la brevedad de nuestra travesía no deben paralizarnos, sino impulsarnos a actuar con coraje y convicción. Porque al final, lo que realmente importa no es la duración de nuestros días, sino la intensidad con que los vivimos y el impacto positivo que logramos sembrar.

  Todo esto es un llamado a la reflexión profunda sobre la vida y su naturaleza efímera. Que su recuerdo nos inspire a vivir con pasión, a amar sin reservas, a actuar con bondad y a luchar por nuestros sueños. Solo así honraremos la memoria de nuestra gente querida que acude al llamado de Dios, y encontraremos sentido en este breve pero valioso viaje que es la vida. 

@IvanLopezSD

lunes, 15 de diciembre de 2025

El DEBER cumplido / Iván López C.


 El Deber Cumplido: La importancia de HACER siempre lo correcto

  En nuestra vida cotidiana, enfrentamos constantemente decisiones que ponen a prueba nuestra integridad y valores. Más allá de lo que otros puedan pensar o juzgar, el verdadero valor reside en hacer siempre lo correcto, incluso cuando ello implique ser incomprendido o estar por encima de opiniones que, aunque puedan contener impresiones válidas, no son justas ni correctas. Esta reflexión sobre el deber cumplido nos invita a valorar la importancia de actuar con rectitud, priorizando la ética sobre la aceptación social inmediata.

  Es cierto que no siempre es fácil mantenerse firme en la convicción de hacer lo correcto. Habrá momentos de duda, de titubeo, en los que la presión externa o interna nos haga cuestionar nuestras decisiones. Pero es precisamente en esos instantes cuando debemos recordar que la justicia y la verdad no siempre son populares, ni las más convenientes a corto plazo. Sin embargo, a largo plazo, son la base sólida sobre la cual se construye la confianza, el respeto y la paz interior.

  Hacer lo correcto no significa buscar la aprobación de todos ni evitar el conflicto a toda costa. Más bien, implica actuar con coherencia y responsabilidad, aun cuando eso signifique ser señalado o malinterpretado. Las impresiones o críticas que provienen de quienes no entienden el contexto completo o que carecen de una perspectiva justa no deben ser motivo para renunciar a nuestros principios. La integridad personal vale más que cualquier reconocimiento superficial.

  Además, hay decisiones que inicialmente pueden parecer inoportunas o equivocadas desde una mirada superficial. Sin embargo, si estas decisiones emanan de un accionar correcto y ético, a la larga demostrarán su valor y justicia. La paciencia y la firmeza en los valores permiten que el tiempo revele la verdad y que el deber cumplido se convierta en una fuente de orgullo y satisfacción personal.

  Es fundamental entender que el DEBER CUMPLIDO es un compromiso con uno mismo y con la sociedad. Cuando elegimos actuar de manera correcta, influimos positivamente en nuestro entorno y contribuimos a crear un mundo más justo y honesto. En ese sentido, la ética no es una carga, sino una guía que nos orienta hacia decisiones que benefician no solo a nosotros, sino también a los demás.

  Por otro lado, hacer lo correcto no siempre es sinónimo de éxito inmediato o reconocimiento público. Muchas veces, la recompensa es intangible y se refleja en la tranquilidad del alma, en la coherencia entre pensamiento, palabra y acción. Esta congruencia es el verdadero triunfo, mucho más valioso que cualquier elogio efímero o aceptación social.

  Finalmente, vivir con el deber cumplido es un acto de valentía y compromiso constante. Requiere firmeza para resistir las presiones externas y la tentación de tomar atajos. Pero es esa firmeza la que, al final, define nuestro carácter y legado. Hacer lo correcto es la mejor decisión que podemos tomar en cada momento, porque es la única que garantiza que, al mirar atrás, podamos sentirnos verdaderamente orgullosos de nosotros mismos.

  En conclusión, el deber cumplido no es solo un acto puntual, sino un camino de vida. Priorizar siempre lo correcto por encima de las opiniones injustas o erróneas es el mayor acto de integridad que podemos realizar. Aunque haya dudas y momentos difíciles, la convicción de hacer lo correcto es la brújula que nos guía hacia una vida plena, honesta y respetada, tanto por los demás como por uno mismo. Así de simple. 

@IvanLopezSD / ivanlopezsd@gmail.com